Práctica basada en la evidencia

Qué es la Práctica Basada en la Evidencia (PBE) y que implica para ti como paciente.

Si tienes algún problema de salud y estás buscando una solución, o estudias alguna rama sanitaria, habrás leído en internet una palabra que la gente no deja de repetir, "evidencia". Bien, no es más que una traducción literal del inglés "evidence", que significa prueba.

Así que la medicina (o la fisioterapia) basada en la evidencia es la que intenta basarse en pruebas y no en opiniones (a partir de ahora, utilizaremos las siglas MBE o PBE, indistintamente).

Dicho de otra forma, la idea es elegir un tratamiento que funciona, porque hemos podido demostrar que es así, y lo hemos comparado con otros diferentes. Es decir, no hacemos las cosas como nos gustaría hacerlas, sino de la forma que resulten más eficaces.

La Medicina Basada en la Evidencia (MBE) es el empleo consciente, explícito y juicioso de la mejor evidencia actual en la toma de decisiones [...] La práctica de la MBE significa integrar la competencia clínica individual con la mejor evidencia clínica externa disponible a partir de la investigación sistemática. David L. Sackett.

De todo esto sale la Práctica Basada en la Evidencia, o PBE como forma de entender la fisioterapia (y otras disciplinas sanitarias), basándonos en estos tres elementos básicos:

Como verás, le damos importancia a lo que nos aporta la ciencia, a lo que hemos aprendido con los años, y a tí, que eres nuestro paciente (porque eres tú, y no un señor de Nueva York, al que le duele el hombro). Si hacemos las cosas bien, tu tratamiento se situará en algún punto entre los tres círculos de colores.

Pero no todo está en los estudios científicos...

Es lógico que te preguntes eso.

No, la verdad es que andamos lejos de tenerlo todo estudiado. Falta mucha investigación de calidad sobre muchos problemas de salud y su tratamiento, y especialmente en fisioterapia. Así que, a día de hoy, tenemos que hacer un pequeño esfuerzo para encontrar información de calidad en la que basar nuestra actividad.

Pero al contrario de lo que alguna gente piensa (incluídos terapeutas y clínicos) la PBE no consiste en tratar a nuestros pacientes única y exclusivamente con lo que encontremos en ensayos clínicos o revisiones sistemáticas.

Reducir la PBE a esto (algo habitual en redes sociales) es fruto del desconocimiento. Del desconocimiento, o del shock que supone ver que la mayoría de estudios demuestran que algo que llevas haciendo toda la vida, en realidad, no funciona.

Nos ha pasado a todos, y a lo largo de nuestras carreras cambiaremos nuestra forma de actuar muchas veces. No hay que alarmarse por ello. Puede que haya profesionales que no están cómodos ante la incertidumbre, y entre cambiar de opinión y seguir teniendo razón, eligen lo segundo. No es el caso.

Y hablando de críticas, esto no viene de ahora. Sackett decía en 1996 (1) que se tildaba a la MBE de ser una práctica arrogante y peligrosa, perpetrada por "recortadores" del coste de los servicios, y que ponía en riesgo la libertad clínica. Dicho de otra forma, que era una excusa para eliminar tratamientos, o de coartar la práctica de los facultativos. Por supuesto, no es cierto, pero pensamos que mucha gente tiene una opinión negativa de la MBE porque han leído cosas similares.

Entonces ¿Nos podemos saltar lo que dicen los estudios?

No exactamente.

Que le demos importancia a la evidencia clínica no quiere decir que todo lo que vemos que funciona en la clínica es válido. Ni mucho menos. Necesitamos una ayuda externa, y ese es el papel de los artículos científicos o papers.

A menudo nos engañamos a nosotros mismos, porque el paciente mejora pero no por lo que nosotros estamos haciendo (por la evolución natural de la enfermedad, por otros tratamientos, porque inicie la actividad física, etc). Otras veces el placebo juega un papel importante. Y otras, lo que ocurre es más sencillo, el tratamiento no funciona como esperamos, y el paciente deja de venir (pero no nos lo cuenta; o tiene recaídas, pero no viene a vernos) de manera que pensamos que se está recuperado cuando no es cierto. En general, las personas tendemos a pensar que nuestras acciones tienen mejores resultados de los que en realidad tienen.

De esto va la PBE. De evitar que bajemos la guardia cuando todo parece ir bien.

Como fisioterapeutas, es nuestra responsabilidad hacer este trabajo de documentación y revisión constante, para que cuando tú vengas a la consulta podamos elegir, entre los dos, cual es el tratamiento que vas a seguir. No el que a mi me guste, o el que hayamos visto por la televisión que utilizan los famosos. Buscaremos el que se adapte mejor a ti.

Es por ello que nunca deberías irte de la consulta con dudas sobre lo que estás haciendo y para qué sirve. Un buen consejo es que anotes las preguntas que vayan surgiendo para que las podamos tratar cuando vuelvas.

Así que la próxima vez que escuches que algo "funciona" y es "el mejor tratamiento", no dejes de sonreír y pregunta ¿El mejor para quién, y por qué?


  1. Sackett DL, Rosenberg WM, Gray JA, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what it is and what it isn't. BMJ. 1996 January 13;312(7023):71-2 PMID 8555924
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Carlos Castaño

Fisioterapeuta. Especializado en la rehabilitación de la mano y la extremidad superior. Bloguero desde 2010. Profesor en E.U. Gimbernat (Cantabria).

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